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La voz quechua Catamarca, que
significa fortaleza en la falda, alude al emplazamiento topográfico de la
ciudad. Fundada inicialmente con el nombre de Londres en 1558 por Juan Pérez de
Zurita, en el valle de Quinmivil; luego por Ramírez de Velasco en 1591, en el
mismo lugar; y finalmente el 5 de julio de 1683, en su actual ubicación por don
Fernando Mendoza de Mate de Luna.
San Fernando del Valle de Catamarca, su capital, es centro turístico y
comercial, como así también de activa vida cultural, que se desarrolla en su
Universidad, instituciones y museos. Su planta urbana conserva, todavía,
algunas construcciones de tipo colonial.
En su economía se destaca la producción de aceitunas, nueces, aguardiente,
hortalizas, frutas desecadas y otras. Pero sin duda es la minería la base de su
futura riqueza: las minas de Farallón Negro, Bajo de la Alumbrera y Capillitas,
tienen grandes reservas de oro, plata, cobre y estaño.
El aspecto geográfico de Catamarca ofrece singulares contrastes en el paisaje
en tanto que por el Oeste y el Norte se halla cubierta de montañas y quebradas,
que luego se ensanchan en valles o surgen al borde de los picos de la cordillera
de los Andes; hacia el Sudeste, se levantan las sierras pampeanas que en su
sector oriental, muestran un panorama de intenso verdor. Se destacan, entre las
quebradas, las de La Cébila, Los Ángeles y El Tala; de las cuestas,
zigzagueantes caminos que trepan por las montañas, son famosas las del Totoral,
del Portezuelo, del Clavillo, La Chilca y Capillitas.
Las bellezas paisajísticas de Catamarca son notables, numerosas y variadas, las
posibilidades de solaz a lo cual se une la hospitalidad de su pueblo, poseedor
de arraigadas tradiciones y de un amor ancestral por su tierra.
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